El deterioro de las extructuras exteriores que podemos ver en lugares públicos donde se han instalado extructuras de madera laminada ya sea de pino o abeto, comúnmente los más utilizados, cuando no hace ni 8 años de su puesta en obra, nos entristece y da una idea equivocada de este material.

Para evitar esto, en gran medida, hay que seguir unas reglas de diseño básicas que faciliten la evacuación de agua y el secado.
En primer lugar no se debe permitir el uso de madera laminada de abeto para estructuras exteriores, ya que el abeto está indicado para usos interiores , clase 1 interiores sin humedad o clase 2, interiores con humedad ocasional. El motivo de su uso en interior es debido a su falta de capacidad para impreganrse de sustancias, las cuales son necesarias para usos exteirores. 

Donde observaremos un deterioro más pronunciado en piezas horizontales en su parte superior. Para evitarlo la solución pasa por realizar un «cerillo» a modo de dos aguas como un tejado a dos aguas, donde el agua escurre y no se acumula, esto obliga a mecanizar unos asientos, lo que hoy en dia supone mecanizado por control numérico.

 Ninguna pieza de madera se debe dejar con la testa expuesta teniendo que estar protegidas con chapas prelacadas de alumínio, zinc o cobre.
No debe permitirse el ensamble de viguetas o cabios mediante herrajes de cuelgue con chapas de apoyo ya que esto favorece la acumulación de agua.
Si la estructura requiere una unión a la pared hay que evitar el anclaje de una jácena durmiente ya que podrian deteriorarse su cara superior horizonal y trasera debido a la acumulación de agua y humedad. Lo mejor sería colocar unos herrajes a la pared que permitan la aireación entre las testas y la pared.
No deben permitirse los cajeados mecanizados en la madera de una pieza, para ensamblar con otras piezas, expuestos a la intemperie ya que la madera se estanca, sobre todo las medias maderas donde la humedad se estanca.

Pasamos ahora a algo más complejo como son los pies de pilar. El diseño más adecuado son los diseños donde el agua escurre hasta el suelo sin estancarse, en los que acero galbanizado, inoxidable o tratamientos exteriores con resinas epoxid son los más adecuados.
La madera tiene que estar como mínimo a 30cm por encima del suelo, evitando que las salpicaduras de lluvia mojen la testa del pilar. Es un error que esten a menos distancia incluso en pavimentos de madera,con el tiempo la madera del extremo del pilar se agrisa más rapidamente de lo normal de agrieta y deteriora con rapidez. Aún siendo peor en el caso de que el pavimento sea de piedra, baldosas, cerámica, etc, entonces la distancia tendría que ser mayor, de unos 50cm, evitando la salpicadura que en estos casos alcanzan mayor altura.
incluso con la colocación habitual sobre bases de piedra u hormigón siempre hay un deterioro, si están en contaccto con la testa la humedad entra por las grietas y capilariza hacia el interior de la madera. la mejor solución pasa , de nuevo, por el diseño, con una separación entre la base y la testa de 2cm salvamos en gran medida este problema.

También es valido un diseño en el que se ha realizado un mecanizado de cajeado por testa donde se aloja el herraje. 
No son recomendables los herrajes tipo cazoleta, donde el agua queda retenida y afecta en gran medida al estado de la testa con la problemática de no poder controlar el estado de las mismas al quedar escondidas.
En las piezas horizontales no se deben realizar empalmes longitudinales donde el mecanizado queda expuesto a la acumulación de agua que sumado a que este tipo de empalme que con el tiempo tiende a separarse y permitir el paso de agua y afectando a los sistemas de unión metálicos que a su vez debido a su deterioro acelera el pudrimiento en ese punto y compromete la estabilidad estructural del conjunto.
Lo mismo sucede con los ensambles de esquina. Son bonitos, pero dejan juntas en la cara superior de las dos piezas. Por las juntas, el agua puede llegar hasta las testas.

No obstante, si tiene que haber ensambles de esquina o empalmes longitudinales es mejor recubrir la cara superior de las piezas con unas albardillas de chapa prelacada de aluminio o cobre. Siempre donde exista un contacto de un plano vertical de una superficie de madera con otra, de madera o metálica, hay que intercalar unas arandelas redondas de un material resistente, de 6 mm de espesor mínimo y de un diámetro relativamente grande. Así se facilita el drenaje y la ventilación.
En los porches no sería necesario observar las reglas mencionadas anteriormente si se diseña el alero con una anchura tal que cumpla con la regla de la inclinación de 60°.
Pero como es imposible, ya que resultan unos aleros muy anchos, hay que seguir las mismas reglas que con las pérgolas.
Los pilares son unas de las piezas más expuestas a la intemperie. Si no es posible la regla de los 60°, convendría que la madera fuese de una durabilidad mayor. Como, habitualmente, la madera de las estructuras de los porches en España es de pino silvestre o abeto laminado, los pilares pueden ser de alerce. Esta madera es apta para la clase de uso 3.1 y, en cuanto a aspecto visual, se diferencia poco del pino silvestre.

Los pares o cabios laterales deben de ser protegidos ya sea con el vuelo del parametro superior más el cerramiento exterior que en total tendrían que ser 20/22cm. Si por circunstancias no es posible podemos pasar a cubrir la cara exterior mediante algún tipo de chapa de cobre, zinc o lacada.
Si optamos por la opción de tapar el lateral de viga mediante alguna chapa hay que tener en cuenta que el método de unión de la misma a la viga pasa por ser en, el lateral, la utilización de alguna silicona o similar para evitar clavos o tornillos que permitan el paso de humedad al interior de la viga.
En el borde de aleros es habitual colocar unas tablas de madera de remate a modo de tapetas (fascias en inglés o bandeau en francés) de pino silvestre, sobre todo en el caso de que se haya instalado un aislamiento, para que no se vean los rastreles de madera tratada. Pero son las piezas más expuestas a la intemperie. Con el tiempo se agrisan y se deterioran, requiriendo un mantenimiento más periódico.
Tenemos varias alternativas que pasan por colocar unas madera mas duraderas como pueden ser alerce o iroko, o colocar una chapa de aluminio lacada o cobre, con goterón,  sobre la tapa de madera.
Esperamos que está información os sea de gran ayuda y permita que se vuelva a construir con madera siendo construcciones duraderas en el tiempo y agradables a la vista. Siempre podéis consultarnos y pondremos a vuestra disposición todo nuestro conocimiento. Podéis encontrar nuestro contacto en nuestra página web www.neorustica.com


fuente: https://maderaestructural.wordpress.com/
16:00- 3 Agosto- por admin